Ejercicios que puedes hacer de pie en tu escritorio regulable en altura

Pasas la mayor parte del tiempo sentado frente a un escritorio porque estás trabajando, pero eso no significa que tengas que quedarte completamente quieto durante horas, ni siquiera cuando tienes un escritorio regulable en altura y vas alternando entre estar sentado y de pie.

 

La verdad es que es muy fácil quedarse atrapado en una sola postura: empiezas a trabajar, te concentras y, cuando te das cuenta, han pasado horas. Yo, personalmente, suelo añadir movimientos sencillos a mi día sin salir siquiera de mi espacio de trabajo. Ni siquiera necesito un gimnasio ni material especial, solo unos minutos de vez en cuando para volver a activarme.

 

Por qué importan las pausas cortas de movimiento

 

Si lo piensas, muchas veces nos quedamos en la misma postura sin darnos cuenta. Estamos tan centrados en lo que hacemos que el tiempo vuela. Así que, cuando te tomes un descanso, en lugar de ponerte a mirar el móvil, ¿por qué no estiras la espalda, sueltas los gemelos o haces unas cuantas rotaciones de hombros? Y cuando cambies de estar sentado a estar de pie, aprovecha para ajustar también tu brazo para monitor, para que la pantalla se quede a una altura cómoda. ¿Estás esperando a que salga el café? ¡Baila un poco!

 

El objetivo no es convertir tu jornada laboral en un entrenamiento. Se trata simplemente de encontrar pequeños momentos para moverte más a menudo. Prueba a añadir algunos movimientos mientras esperas algo, entre una tarea y otra, o siempre que notes que llevas demasiado tiempo sentado o de pie en la misma postura.

 

 

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5 ejercicios sencillos para hacer en tu escritorio elevable

 

Antes de empezar, ten en cuenta que estos ejercicios son solo una orientación general y no sustituyen el consejo de un profesional médico.

Si tienes problemas de rodilla, lesiones u otras dudas, consulta primero con tu médico o con un profesional sanitario para asegurarte de que estos ejercicios son adecuados para ti. Escucha a tu cuerpo y para si algo te resulta doloroso o incómodo.

 

¡A movernos!

  • Elevaciones de talones
    Este es el más fácil; yo incluso lo hago sentado, aunque es mejor ponerse de pie, con la espalda recta y los pies separados al ancho de las caderas, y levantar los talones del suelo lentamente. Aguanta un momento y vuelve a bajarlos. Prueba a hacer unas 10 o 15 repeticiones mientras esperas un correo, o incluso mientras contestas uno.

  • Marcha en el sitio
    ¿Has probado alguna vez a marchar sin moverte del sitio? Tus piernas te lo van a agradecer. Solo tienes que ponerte de pie y levantar una rodilla, luego la otra, manteniendo un ritmo constante. Incluso un minuto marca la diferencia, y después puedes volver al trabajo enseguida. Es tan sencillo que apenas necesitas espacio y ni siquiera tienes que alejarte del escritorio.

  • Sentadillas suaves
    Este requiere un poco más de movimiento, pero tranquilo, ¡puedes con ello! Haz unas sentadillas suaves delante de tu escritorio. Eso sí, asegúrate de tener espacio suficiente para no darte en la cabeza con el tablero; desde luego, no queremos lesiones.

    Ponte de pie delante del escritorio con los pies separados aproximadamente al ancho de los hombros. Flexiona las rodillas y baja como si fueras a sentarte, y después sube despacio. Empieza con 8 a 12 repeticiones y mantén el movimiento lento y controlado. Si te parece demasiado, empieza con solo 5 repeticiones. El objetivo es moverse, no agotarse.

  • Rotaciones de hombros
    Las piernas no son la única parte del cuerpo que se agarrota durante una jornada larga. A mí, las rotaciones de hombros me ayudaron a destensarme después de pasar un rato escribiendo o trabajando con el ordenador o el portátil.

    Para hacerlas, ponte de pie o siéntate cómodamente y gira los hombros lentamente hacia atrás, describiendo círculos. Prueba a hacerlo 10 veces y luego cambia de sentido. También puedes añadir algunos estiramientos suaves de brazos durante tu pausa de movimiento.
  • Giros de torso de pie
    ¡Tu parte superior del cuerpo te lo agradecerá! Ponte de pie con los pies cómodamente separados y gira el torso con suavidad de un lado a otro. Rota la parte superior del cuerpo de forma fluida, manteniendo el core activado y la parte inferior estable. Mantente relajado y no fuerces el giro. Haz unas 8 o 10 repeticiones a cada lado.

 

Cómo hacer que tu escritorio regulable en altura acompañe tu rutina de movimiento

 

Una de las mejores cosas de nuestro escritorio regulable en altura es que no te quedas en la misma postura todo el día. ¡Así que aprovecha esa flexibilidad!

 

Si llevas un rato sentado, sube el escritorio y trabaja de pie durante un rato. Muévete, estírate o haz alguno de los ejercicios que hemos visto arriba. Y si llevas un buen rato de pie, baja el escritorio y siéntate para cambiar. La idea es simplemente ir alternando en lugar de quedarte todo el día en la misma postura. Tu espalda te lo agradecerá.

 

Escritorio elevable de roble | ErgoHide

 

Cuando trabajes de pie, asegúrate de que el escritorio te resulte cómodo. El teclado y el ratón deben quedar a mano, y el monitor en una buena posición para que no tengas que estirar el cuello ni los brazos para ver la pantalla.

 

Escritorio elevable de roble con unidad de gestión de cables

 

Y recuerda: estar de pie no significa quedarse quieto. Añade algunos movimientos sencillos a lo largo del día y haz que tu espacio de trabajo sea un poco más activo. Si te gusta moverte mientras trabajas, unas ruedas con frenos también facilitan cambiar el escritorio de sitio cuando lo necesites, y lo mantienen bien fijo en cuanto vuelves al trabajo.

 

Sigue moviéndote, incluso mientras trabajas

 

No tienes que estar de pie ni sentado todo el día. Lo importante es evitar quedarte en la misma postura durante horas. Levántate, estírate, da un paseo corto, marcha en el sitio o, como decíamos antes, baila. Todo está en esos pequeños cambios a lo largo de tu jornada de trabajo o de juego.

 

Si todavía estás decidiendo si te conviene un escritorio clásico o uno regulable en altura, echa un vistazo a nuestro blog anterior: Escritorios Clásicos o Escritorios Regulables en Altura: ¿Cuál Es la Mejor Opción para Ti? Te puede ayudar a elegir según tu forma de trabajar y lo que necesitas de tu espacio de trabajo.